¿Me estoy atrofiando?

Últimamente está ocurriendo un fenómeno en la sociedad que se me acaba de ocurrir bautizarlo como "el síndrome de la piel atrófica" (metafóricamente hablando, claro) - La atrofia cutánea es cuando la piel se vuelve más delgada de lo normal, por lo que se daña la función más importante que tiene la piel que es la de actuar como una barrera frente al hostil entorno. La piel atrófica es más frágil, más fácilmente irritable o más fácil de sobreinfectarse, entre otras cosas. 

Este síndrome es ya una epidemia, qué digo, ¡¡una pandemia!! 

Y es que señores, ¡¡tenemos la piel cada vez más fina!! Somos cada vez más frágiles, más reactivos, más indignados y menos adaptativos. 

Estamos tan acomodamos en nuestros pedestales de primer mundo, que en lugar de agradecer lo que tenemos y protegerlo, no hacemos más que exigir, victimizarnos y darnos golpes de pecho. Basta cualquier comentario jocoso para que se levante una oleada de indignados con piel atrófica rabiosos perdidos, o de tetánicos paralizados que no entienden que no, que todo no es fabuloso. 


Y es que "es más fácil ser genial que tener sentido común" (Jacinto Benavente dixit). Queremos ser brillantes, talentosos, explosivos, llamar la atención y ganar dinerito fácil (por qué no). Salir en Youtube, en Instagram, bailar como imbéciles al son de música robot, tener más de los cinco minutos de fama que nos concedió el señor Warhol. Queremos que nos alaben, nos den la razón, nos "megusten" todo el rato. Y, mientras tanto, cuanto más crece nuestro ego, más finita se hace nuestra piel y mira, basta que me roces un poquito para que yo salte, ¡Ay, que me duele! Y mientras más crece nuestro ego más adoramos los egos de otros, como si fueran dioses. Todos soñamos con recibir el reconocimiento que desde que desarrollamos nuestro oscuro sentido del "yo" creemos que nos merecemos (porque sí). 

Estamos diviendo tanto la sociedad que cada vez somos de piel más sensible. Hacemos cosas tan sensatas como:
-  desetiquetarnos, etiquetándonos aún más.

https://larealidadescondida.wordpress.com/2017/02/27/generos-no-binarios-para-unas-sociedades-post-identitarias-que-son-que-transmiten-y-que-representan/

- forzar cambios en nuestro idioma para forzar cambios sociales, en lugar de que ocurra al revés. 
- sentirnos mejor que el vecino por tener un trozo de "tela" más bonito. 

https://www.elmundo.es/cultura/2017/06/05/59317f83268e3efd618b465e.html

- Quedarnos tan anchos defendiendo la reinserción de psicópatas depredadores sexuales, en lugar de dejar a los expertos que hablen y ayuden a legislar adecuadamente.
- Y más cosas que no se me ocurren ahora mismo.

Yo no tengo la verdad de nada e intento hablar poco de lo que desconozco. Solo digo que si nos dividiéramos menos seríamos más felices y estaríamos menos a la defensiva. Todos somos seres humanos con nuestras diferencias biológicas peculiares - no solo en genitales - que formamos parte de una unidad. Que la infelicidad de la mayoría de la gente no es por su belleza, su estigma social o su dinero, sino por la falta de amor. Que tenemos que dejar de mirarnos el ombligo como especie e ir más allá, porque somos un puntito infinito en el cosmos, tan insignificantes que no merece la pena estar en estado de alarma constante, como da la sensación que estamos últimamente. 

Todo esto me está pasando porque llevaba muuuuchos meses sin ver las noticias, ignorando lo que pasaba en el mundo y cuando he vuelto a ver la realidad del ser humano me ha decepcionado más de lo que esperaba. Necesitamos ser más sencillos, más humildes y más iguales, ¡pero de verdad! Y me da rematadamente lo mismo que cada uno se sienta como se quiera sentir, que salga y entre con quien quiera, pero ante todo con respeto y cero victimismo. ¿No podemos vivir sencillamente en paz sin tener que esperar a que nadie me aplauda por mi físico, mi inteligencia, mis elecciones, mi valentía o cualquiera de mis virtudes? ¿No podemos vivir en la humildad, la honorabilidad y la honestidad sin tener que ir dándonos lecciones de moralidad, sino actuando con el ejemplo? Si es que todos formamos parte de este planeta, ¿por qué no paramos de enfrentarnos por banalidades y nos juntamos todos para amar la tierra que pisamos que solo tiene un nombre y muchos colores?

Y es que cuando pienso en global, en la belleza de este mundo, en lo misterioso del universo, mi ego se difumina y me queda algo más grande. Me queda una sonrisa de oreja a oreja, porque ya no me hacen falta las palabras, ni las reivindicaciones, ni gritar para saber que un nuevo mundo es posible si dejo de sentirme el centro del mundo.


Cuanto menos pensemos los seres humanos en nuestra especie y más pensemos en cómo proteger el planeta y TODAS las especies que en ella habitan, más felicidad encontraremos en nuestra breve existencia. Pienso.

Todo lo demás es ruido de fondo. 
:-)


Comentarios

  1. La megaconexión que nos permite internet y la facilidad para exponernos en las redes sociales está haciendo mucho daño a la sociedad en general y a cada persona, una a una, en particular. Tienes mucha razón, amiga, somos cada vez más frágiles y sin embargo nos creemos geniales, con cuarenta megustas en un día nos sentimos como si acabáramos de sacarnos un máster. Pero es una bola de nieve que no para, se hace cada vez más y más grande, y mantenerse al margen es prácticamente imposible. Aun así, estoy segura de que siempre habrá posibilidades para un mundo mejor. Besitos muaaaa

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